El Club de las 5 de la mañana: el hábito que me regaló tiempo para mí

Escrito por Astrid Duque
Tiempo de lectura: 5 minutos
Categoría: Lifestyle · Bienestar · Hábitos

¿Y si te dijera que una de las mejores formas de empezar a cambiar tu día es levantarte antes de que el mundo despierte?

Sé que puede sonar a locura. Especialmente si eres mamá, trabajas, tienes mil responsabilidades y, cuando por fin llega la noche, lo único que quieres es meterte en la cama. Créeme, te entiendo perfectamente.

Pero hoy quiero hablarte de un libro que me hizo reflexionar sobre la importancia de cómo empezamos el día: El Club de las 5 de la mañana, de Robin Sharma.

Y sí, yo soy de ese club. ¡Y es de las cosas que más disfruto!

¿De qué trata El Club de las 5 de la mañana?

Robin Sharma, autor especializado en liderazgo y desarrollo personal, plantea una idea sencilla: levantarte temprano puede ayudarte a recuperar el control de tu tiempo, desarrollar buenos hábitos y dedicarte a lo que realmente importa para ti.

El libro propone una rutina conocida como la regla 20/20/20: dedicar los primeros 60 minutos del día a tres bloques de 20 minutos.

  • 20 minutos de movimiento: hacer ejercicio, activar el cuerpo y empezar el día con energía.
  • 20 minutos de reflexión: meditar, escribir, agradecer o simplemente ordenar tus pensamientos.
  • 20 minutos de crecimiento: leer, aprender algo nuevo o trabajar en tu desarrollo personal.

La propuesta no consiste únicamente en madrugar, sino en aprovechar ese tiempo para cuidar de ti antes de que empiecen las exigencias del día.

Por qué me encanta formar parte del Club de las 5

Para mí, lo mejor de madrugar no es tachar una hora concreta del reloj. Es todo lo que esa hora me permite hacer.

Me encanta tener ese espacio para mí, sin prisas, sin interrupciones y sin sentir que estoy llegando tarde a todo.

Puedo organizar mis ideas, avanzar en mis proyectos, leer, planificar mi día o simplemente disfrutar del silencio mientras me tomo algo tranquilamente.

Y es que, cuando eres mamá y trabajas, parece que siempre hay algo pendiente. La casa, los niños, el trabajo, las responsabilidades… A veces, entre tantas cosas, nos dejamos para después.

Por eso, disponer de un rato antes de que comience el ajetreo diario puede marcar una gran diferencia.

No se trata de hacer más cosas. Se trata de poder hacer algunas cosas para ti, con calma y sin culpa.

La maternidad también necesita un espacio para ti

Ser mamá es una de las partes más importantes de mi vida, pero también he aprendido que no quiero olvidarme de la mujer que soy.

Quiero seguir teniendo sueños, proyectos, inquietudes y objetivos propios. Quiero cuidarme, aprender, emprender y sentir que sigo creciendo como persona.

Y para conseguirlo, necesito organizar mi tiempo de una manera que también me incluya a mí.

Para mí, madrugar es una forma de crear ese espacio. No porque las madres tengamos que levantarnos antes que nadie para demostrar nada, sino porque encontrar un momento propio puede ayudarnos a sentirnos más conectadas con nosotras mismas.

Y si hay algo que he aprendido es que cuidar de ti no significa cuidar menos de los tuyos.

Significa reconocer que tú también formas parte de la lista de personas que necesitan tu atención.

Mi consejo: no conviertas las 5 de la mañana en una obligación

Aunque me encanta este hábito, creo que es importante entender algo: levantarte a las cinco no es una fórmula mágica ni significa que tengas que hacerlo para ser una persona productiva.

Cada mujer tiene unas circunstancias diferentes. Si tienes niños pequeños, noches complicadas o necesitas descansar más, tu bienestar debe ser la prioridad.

Puedes empezar adelantando el despertador 15 minutos, preparando la noche anterior lo que necesitas o reservando un pequeño espacio para ti en el momento del día que mejor te funcione.

Lo importante es la intención: dejar de esperar a que sobre tiempo para dedicarte un poco de atención.

Porque, seamos sinceras, muchas veces ese tiempo nunca sobra. Tenemos que aprender a reservarlo.

¿Recomiendo leer El Club de las 5 de la mañana?

Sí, especialmente si estás en una etapa en la que quieres organizarte mejor, recuperar hábitos o encontrar nuevas formas de invertir en ti misma.

Lo que más me gusta de este libro es que te invita a reflexionar sobre algo que damos por sentado: el tiempo que tenemos y cómo decidimos utilizarlo.

No tienes que seguir cada una de sus propuestas al pie de la letra. Quédate con las ideas que encajen contigo, adáptalas a tu realidad y construye una rutina que puedas mantener.

Al final, no se trata de despertarte a las cinco para presumir de productividad. Se trata de levantarte con la sensación de que también estás haciendo algo por ti.

Y para mí, esa es la verdadera recompensa.

Un pequeño recordatorio para ti

Si últimamente sientes que tus días pasan entre obligaciones y que siempre te dejas para el final, prueba a regalarte unos minutos de tranquilidad.

Lee unas páginas, escribe cómo te sientes, planifica algo que te ilusione o disfruta de tu café sin mirar el móvil.

No necesitas cambiar toda tu vida de un día para otro. A veces, un pequeño hábito es el comienzo de una transformación mucho más grande.

Porque tus sueños también merecen un lugar en tu agenda. Y tú mereces disfrutar del camino. 🤍

¿Y tú? ¿Eres del Club de las 5 de la mañana o prefieres encontrar tu momento de calma en otra parte del día? Me encantará leerte en los comentarios.

Nota: Esta publicación contiene mi experiencia y opinión personal sobre el libro. Los resultados de cualquier rutina varían según las circunstancias de cada persona.

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